Hacía mucho que no salía por estas calles y me veía envuelto en el olor de la canela y el chocolate... las fábricas de la navidad aún están en pleno rendimiento... parece mentira que un pueblo, en esencia tan pequeño como Estepa, pueda fabricar dulces y mantecados para cerca de medio mundo... y que la gran mayoría de esos polvorones, por no decir todos, estén liados a mano...
Y es que, como siempre se piensa, y poca cuenta se le hace, en lo más pequeño, a veces se desarrolla lo más importante, ¿por que, qué sería la navidad sin los mantecados? ¿Qué sería, al menos de las navidades de España, sin Estepa?
...
Pues con todo pasa igual, a veces, en el instante más fugaz, puede ocurrir algo que repercuta de alguna forma muy importante para toda la vida.
Siempre he soñado con una vida en Granada... y son tantos esos instantes que, cuando se acerca la hora de elegir...
... creo que sería un error elegir antes de intentarlo, donde siempre uno ha querido.
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