He tanteado con la mano el interruptor de la luz para salir de tanta soñoliencia... el despertador no ha sonado, son cerca de las 12...
Después de la rutina de cada mañana, lavarse la cara y mirar en el espejo si sigo siendo yo mismo, he dicho de desayunar... nunca hay platos sucios por la mañana... pero hay dos vasos...
y uno de ellos no es mio.
¿Quién tomó chocolate conmigo? ¿donde está mi puleva?
... ojalá haya en el fregadero muchas mañanas dos vasos como los de hoy, y uno de ellos sea tuyo
pues eso significará, que aún me estaré riendo contigo... de tus cosas, por un vaso de chocolate.
jajaj, porque la vida puede ser como la leche,
entera, semi o desnatada... y según con quien estés,
tener un poco de chocolate o no
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