
Son tantas las historias que guarda una calle, un barrio...
son tantos los recuerdos que nadie conocerá y que hemos vivido tan importantes. Tantas noches...
A veces el más insignificante de los detalles es el más importante, y lo es, porque es el más difícil de percibir.
El hecho de no ser fácil caer en la cuenta de ello, por pequeño e insignificante, hace que darnos cuenta sea decisivo, como una recompensa al hecho, que lo hace a fin de cuentas, el más importante.
Nuestra vida esta llena de pensamientos y recuerdos insignificantes, pero a veces, cuando caemos en la cuenta de alguno de ellos, deja de formar parte del pasado, para cambiar nuestro presente.
Y he aquí, el porque son importantes.
2 comentarios:
Todas las vidas, excepto las de algunos genios, son iguales. Sólo las diferencian los pequeños detalles.
Nuestra memoria, nuestro pasado y presente y futuro, nosotros mismos no somos más que un compendio de detalles que se dan en un ahora y en un aquí concretos.
Detalles, secciones parciales infinitesimales de una relidad de complejidad infinita.
Detalles, todo lo que somos.
Detalles
Detalles.
Resquicios de un tiempo, de un lugar concretos. Pequeños puntos fundidos que componen la inmensidad de una vida. Y aun siendo tan insignificantes, son los que nos dan lo necesario para hacernos especiales, distintos, auténticos, importantes.
A veces, los pequeños detalles, casi imperceptibles, nos piden a grito ahogado ser tenidos en cuenta. Aquellas personas que son capaces de verlos,escucharlos, tenerlos en cuenta, se pueden considerar especiales, pues considero que no todo el mundo tiene esa sensibilidad.
Muy buena entrada Juande, si señor!
TSUYU
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